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Blog de Gonzalo López Cerrolaza
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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2005. DESPUÉS Quiero que entiendas que a veces los camisonesson como un muro que separa corazones de dos amantes que se mojan y se empapan de dos adolescentes que aún no saben si se aman. Nunca fui loco, aunque no siempre fui cuerdo y, te lo juro, hay ratos que no me acuerdo de mi razón para vivir que son tus besos que dibujan las nubes en los firmamentos. Y no es que anhele un pijama de madera bajo una losa, algún ciprés y una maceta, pero es que muero almorzando ese vacío que quedó entre mis brazos, que da tanto frío. Voy cosiendo tu espalda, bajo hasta tu falda, la aguja me pide calma. Siento entre tus piernas lunares de seda, retales de miel de abeja. Quiero que entiendas que a veces no soy perenne, mis hojas caen hasta un baúl resplandeciente que es donde viven el dolor y la tristeza, que de malas maneras marchitan tu tierra. Y en bicicleta cabalgan los derrotados que no pudieron conservar esos tratados de paz de amores de cien mil cuerpos desnudos. Yo me quedo quieto y a tu red me anudo. Quiero que entiendas que a veces una calada, mientras pasea mi mirada por tu espalda, es una nube de amistad en nuestro cuarto que presagia silencios de flores y abrazos. Y las ojeras por una noche sin tiempo, los agujeros ocupados por desiertos de agua y de humo hacia los cielos desterrado. Yo me quedo aquí y a tu piel me caso. Voy cosiendo tu espalda, bajo hasta tu falda, la aguja me pide calma. Siento entre tus piernas lunares de seda, retales de miel de abeja. Y un cigarrito pa´ después, que no hay mejor momento que el humo entre tus manos; y un cigarrito pa´ después, que aún noto la hoguera al ver tus labios; y un cigarrito pa´ después, que el llanto hacia los cielos suba mientras amamos; y un cigarrito pa´ después, que ahora eres la dueña de mis años. ME RESUCITAS Te envuelvo en papel de plata;te encuaderno en una nota en la nevera; te oxido durante los meses de sequía; te almidono al cuello de mi camisa de domingo; te dibujo en postales de Zamora; te cuadro, rompo filas y te mando; te asalto los bancos de besos; te tomo de descanso todo el lunes; te toco dorremises, miss mivida; te atrapo en una red de yemas de dedos; te estorbo en los sueños de tus siestas; te empiezo las semanas hacia el martes; te observo con gafas de vista cansada; te fugo de cárceles la sonrisa; te desnudo el traje de faena; te incorporo la nuca siendo miércoles; te preparo un té caliente con limón; te cuido como Pablo a Claudinita; te fumo los cigarros de la piel; te ayuno con mi gula de los jueves; te suicidio mi cuerpo hasta tus pies; te pronuncio hasta borrar las palabras; te recito siete versos de Galeano; te enredo los peinados para el viernes; te grabo en un compacto los latidos; te regalo mi presente hoy mismo; te paso descansando todo el sábado; te deseo, me muero, resucito. |