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Cerrolaza

IMPROVISANDO

IMPROVISANDO

Improvisamos.

 

Durante la madrugada

bajo esferas de luciérnagas insomnes

y rayos intermitentes de automóviles

que hacían temblar nuestras sombras gemelas.

 

Improvisamos.

 

Hasta el tercer piso escondido,

encima de un colchón mudo de ansias

engordamos pasiones de jóvenes carnívoros.

¿Un cigarro? Prendimos la madera

cuando el blanco compra sudores

y los gemidos se vuelven sonrisas y guiños.

 

Improvisamos.

 

¿Me llamarás? Pasaron varias semanas

desde que la juventud maduró en dos cuerpos,

entonces un ring, silenciosa flecha, y decidimos

dejar la improvisación donde la esquina

juega a la papiroflexia

para dar paso a la memoria distraída

y arrancarnos, de nuevo, unas primeras caricias.

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2 comentarios

cERRO -

Gracias, carlos, por pasarte. Es curioso, pero este poema tiene poco de improvisado. Un abrazo.

El empecinado -

No hay nada como improvisar.

Un abrazo.
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