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Cerrolaza

¡QUE NO SE OS ESCAPEN LOS SUEÑOS! XX (más o menos)

¡QUE NO SE OS ESCAPEN LOS SUEÑOS! XX (más o menos)

Como las cosas malas de esta vida provienen siempre del cielo, a Pablo lo encontré en Murcia, colorado por el sol, cambiando una bombilla en el centro de una huerta. Iba corriendo a su lado Tinto, su mejor amigo, ladrando una canción de Serrat. Después de enroscar y enroscar, la luz se hizo sin que Pablo dijese "hágase la luz" ni nada por el estilo, le bastó con sonreír.

Ha pasado el tiempo y ahora son cinco en la familia, nuevos biberones, nuevos primeros pasos, nuevas alegrías y nuevas futuras adolescencias y preocupaciones de los padres cuando la niña o el niño, la chica o el zagal, lleguen tarde a casa un fin de semana. Ha pasado el tiempo y hace meses que no hablamos ni compartimos unos pitis en Granada con Merche, María José, Javier, Carlos, desde su izquierda, o Diego, algo más a la derecha. Ha pasado el tiempo, y ya no comentamos por msn lo bueno que fue el último relato de nuestra Espuma, cómo nos llegó al corazón la última poesía de Perseida, si nos ha llamado algún editor con secretaria incluida para tomarnos el pelo o lo divertido que fue celebrar dos días por semana el cumpleaños de Pokito. Ha pasado el tiempo y sigue pareciendo ayer, porque fue ayer, pero también parece un siglo y, a veces, sólo a veces, sobre las seis y pico de la tarde, nos vemos en sepia de foto en blanco y negro en un baúl que no cierra, pues anda lleno de recuerdos. Ha pasado el tiempo y Pablo no cambia bombillas, que ya puede hacerlo su hijo, tampoco arregla jarrones, no nos sentimos angustiados por su culpa ni somos héroes en África; ahora nos dedicamos a asuntos más importantes, como asesinar a poetas en un burdel o encontrar unos labios en mitad de ningún sitio. Además ha pasado el tiempo - por si no os lo había comentado aún -, y parece que la vida ya no pasa tan veloz en su Ferrari rojo y que las sopas calientes no terminan de quitarnos el frío; parece que nuestro Sereno, tan ebrio a ratos, no es solamente un tiarrón con sonrisa de niño, sino un poeta de la hostia; incluso, parece que Pokito al fin ha llegado a la pubertad. Ha pasado el tiempo y no he vuelto a tener una cabaña como la que construí con mi primo David para que no se escapasen los sueños y no hemos vuelto a tener un lugar como el primer Atramentum.

La dejadez que me empapa no vino del terremoto del domingo, sino que cayó del cielo, como tantas y tantas otras cosas malas. Hoy nos leemos en silencio, un saludo algunos días, un deseo, un "nos veremos", poco más. Tampoco nos hace falta que ese poco se convierta en mucho, porque sé que Pablo está ahí, sabemos que los demás siguen ahí día a día, y para recordarnos no tenemos que escribir frases elocuentes ni sentidas en plan el día de la amistad o "hágase en amor en la tierra" ni nada por el estilo, nos basta con sonreír.

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11 comentarios

Cerro -

Gracias, Perseida, un beso desde el centro.

Perseida -

Gon...eres un genio, pero eso ya lo sabes. Gracias por seguir ahí sujetando el hilo que nos une en los sueños.
Un beso, lleno de nostalgia, desde este Sur hoy junto al mar.

Cerro -

Gracias, Diego, te envíaré un par mañana. Un abrazo.

Diego J. -

Entrañable... Me has cambiado la resca por una sonrisa agridulce. ¿Te quedan piruletas?

Un abrazo ensañado.

Cerro -

Gracias, Gilda y Tela, dos abrazos enormes.

Té la mà Maria -

comparto con ellos tu forma de escribir bien vale un libro

saludos

Gilda -

Una sonrisa para ti y para todos los que coincidimos alguna vez, en alguna quedada o en alguna sesión de los cuenteros.
Todos estamos ahí. O aquí. Quizá estemos en varios sitios a la vez. Dispersos. Pero, como bien escribes, eso no significa que nos olvidemos. Un besote.

Cerro -

Gracias a ti, Pablo, llevaba tiempo sin ampliar esta serie. Un abrazo, y una sonrisa.

Cerro -

Gracias, Lau, me gusta que te gustase. Un abrazo.

Pablo -

Joer, macho. Casi se me saltan las lágrimas.

Algún día tendrás que publicar estos sueños fugados, te lo digo yo.

Un abrazo grande

Pablo.

Lau -

es precioso cerro, me ha gustado verlos aquí juntitos a todos, jeje. Un beso
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